
"Europa Central, alrededor del año 1670. La peste negra, que ha campeado desde 1348, ha sido superada. El mundo civilizado se ha revitalizado. La gente está mejorando y renovando sus viviendas. Los campos deben ser arados, preparados y cosechados. La hambruna de los años anteriores ha animado a la gente a ingerir más alimentos".
Con este pequeño texto nos introduce Uwe Rosenberg en Agricola.
Antes de entrar de lleno en este brillante juego "actualmente el mejor del mundo, según BGG" habría que hablar sobre los juegos de mesa y su brillante evolución hasta nuestros días; atrás queda el Palé, Hotel o el Monopoly, juegos a los que todos hemos jugando y donde el principal atractivo es dirigir una gran multinacional y amasar todo el diner
o posible, mientras ves como tus contrincantes caen en bancarrota.Los juegos han cambiado, ahora se busca una gestión de recursos con los que poder hacer acciones y a su vez construir, fabricar, en definitiva, desarrollarse. Se ha suprimido o reducido el azar y se ha conseguido transmitir esa sensación de que si ganas es porque has jugado mejor y no por tener suerte en los dados o por comerte una ficha y contar 20. Y lo más importante: se busca un trasfondo, un alma, una implicación directa entre el juego y el jugador. Eso es lo que hace de Agricola un juego especial, según te sientas ya ves que tienes que ayudar a esa pobre familia a sobrevivir con dignidad.
Agricola es un juego desarrollado íntegramente en Alemania y creado por Uwe Rosenberg, con este juego se mete de lleno entre los mejores diseñadores, ya que el mejor trabajo hecho hasta la fecha por él era un juego de cartas llamado Bohnanza, que casualidad, también de cultivo.
Ante qué nos enfrentamos en Agricola: pues ante un vasto prado vacío y solamente dos habitaciones cochambrosas de madera que alojan a nuestros dos granjeros medievales. ¿Estamos solos? No, como nosotros puede haber cuatro familias más, ya que el juego es de 1 a 5 jugadores (si, se puede jugar en solitario); en el centro de la mesa nos encontramos nuestra jornada laboral, con un sinfín de posibilidades, y es ahí donde ves cómo tus dos discos de madera pasan a ser personas de carne y hueso como si de los Sims se tratara (videojuego) ya que estos discos tienen que sacar adelante a la familia y deberán, para ello, arar campos, sembrar, construir vallas, adquirir animales, obtener materiales como adobe, madera, juncos y piedra, construir habitaciones (para los futuros hijos), reformar su hogar (pasar de madera a adobe y posteriormente a piedras, por que como nos enseñó "Los tres cerditos", la casa de piedra es la mejor). ¿Y todo eso para qué? Pues para dar de comer a tu familia en las rondas de cosecha, y es que el juego te mete en la piel de un auténtico granjero que busca desesperado la comida para alimentar a su familia y no tener que mendigar, así en ocasiones te ves pescando o haciendo un jornal o incluso haciendo un espectáculo en la plaza del pueblo.

Ahí no acaba el juego, nuestra pareja de granjeros, con los que a estas alturas ya os habréis encariñado, y él/la más sensible ya le habrá puesto nombre, pueden también apren
der un oficio o varios, así te puedes convertir en cestero o recolector de juncos, o incluso en maestro cervecero, y a su vez también podéis conseguir adquisiciones tanto mayores como menores, así ya tu familia irá prosperando y tendrá en su posesión una cocina donde cocinar a la ovejita que os dará de comer y pasar a gusto la cosecha.* Tableros individuales y unos centrales para las adquisiciones y las acciones del juego.
* Losetas para la cabaña, casa y para los campos arados.
* Los materiales de construcción: madera, adobe, piedra y juncos, representados por discos de madera, cada uno de un color.
* El grano de trigo y hortalizas representados por discos más pequeños amarillos y naranjas
* Los animales están representados por cubos de colores, las ovejas por cubos blancos, los jabalíes por cubos negros y las vacas por cubos marrones (animeeples en la edición especial).
* En el color de jugador, tendremos cinco discos grandes de madera del color del jugador incluidos los dos que forman la pareja inicial; 15 listones de madera para construir cercados y cuatro casas de madera para los establos.
* Se me olvidaba lo más importante de todo: la comida, necesaria para que la familia no pase hambre, representada por discos de cartón.
Es necesario para dominar el juego adquirir todo tipo de recursos, de animales, establos, arar el campo, e incluso hortalizas y cereales, qué gusto da ver cómo avanzan las cosechas y esa pequeña semilla, la única ficha que tenías, que plantaste y va dando poco a poco sus frutos, reproduciéndose, que transformarás en el horno en pan.
Y sí, el juego es divertido, perfectamente engrasado y con precisión suiza, el mecanismo es simple y a veces muy intuitivo, lo más complejo y a la vez lo más acertado, el obligarte a pensar, el buscar la acción perfecta en todo momento, y eso casi nunca se consigue , porque no hay acción mala, todo aporta (si no, ¿para que irían a trabajar?), sufres mucho buscando la ideal, pero todas tienen recompensa, aunque yo creo que la recompensa es jugar y disfrutar de este brillante juego. Pienso que el propio Uwe Rosenberg no buscaba un único vencedor en este juego, sino que todos se enriquecieran con él, y lo cierto es que, como él mismo dice, si se consigue empate de puntos, compartís la victorias, sino os gusta, os echáis otra partida.
Y... ¿no es cierto que al urbanita le gusta de vez en cuando ser agricultor? a veces aparcamos esos juegos de dominio mundial, ya sea en forma de tropas o de grandes empresas y nos bajamos al suelo a labrar el campo o contar ovejitas.

1 comentarios:
Un buen juego, aunq cuando se trata de establecer listas de preferencias, es dificil decir cual me gusta más entre agrícola,caylus,puerto rico o ¿porqué no?, el Mus!!!
Creo que cada juego está y se adapta a cada jugador,e igual q jugar al mus puede ser aburrido,con otra pareja puede ser muy interesante y adictivo.
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